lunes, julio 23, 2007

Aliento

Corre delante de su pasado, que de a ratos le embosca.
Mira la luz de las cosas, una exposición permanente.
Se sonríe en las esquinas de los momentos imprevistos.
Y baja la mirada y la sube y se detiene.

Las personas se diluyen, horizontes de tu vida.
Amanecen otras manos, también te toman.
Los besos son siempre besos, solo si los ofreces.
No cierres el rostro con llave.

Y ríe, como una enredadera
un plagiador de estrofas
un amante, un susurro en la almohada
de madrugada.

1 Comments:

At 8:43 p. m., Anonymous Anónimo said...

Sin palabras.

 

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